5 cosas que debes saber sobre ser asertivo

Ser asertivo

Ser asertivo

  1. El comportamiento asertivo es reconocer que usted es tan importante como los demás. No menos, pero no más. De ahí la conclusión de que la asertividad no se manifiesta en la sumisión ni en la agresividad, sino que es expresión de lo importante, es decir, los propios sentimientos y necesidades con respecto a los demás.

¿Qué significa ser asertivo en la práctica? Las personas asertivas utilizan los llamados mensaje de mi parte. En lugar de decir: “Eres un irresponsable. Pides una cita y vienes media hora más tarde”, puede decir una persona asertiva.” Me enfadé cuando llegaste a la reunión media hora tarde. Me sentí ignorado. Quiero que llegues a tiempo en el futuro”. La diferencia es que en el segundo mensaje (el llamado de mí) hablamos principalmente de nuestros sentimientos y lo que queremos y necesitamos en relación con una situación determinada, en lugar de atacar directamente a la otra parte (gritándola o insultándola). o pasivamente (ofendiéndose).

2. Vale la pena mirar las expresiones contenidas en una declaración agresiva, a menudo asociada con una valoración negativa de la persona y no con su comportamiento: “Pero eres estúpido” vs: “Lamento tu comportamiento”. En la primera afirmación, hablamos de alguien en lugar de nosotros mismos, y en la segunda, hablamos de nosotros mismos y de cómo percibimos el comportamiento de la otra persona.

Encuentra aquí todas las noticias de la farándula chilena

Las declaraciones agresivas a menudo también son directivas: “Tienes que hacer esto y aquello”, que podemos reemplazar: “¿Alguna vez te has preguntado de qué otra manera podrías hacer…?”, “Vale la pena que lo pienses en de tal manera que … “.

En declaraciones asertivas utilizamos las frases: “yo pienso”, “yo pienso”, “yo siento”, “en mi opinión”, pero también pedimos la opinión de la otra persona: “¿Cuál es tu opinión?”, “¿Qué opinas?”. También sería bueno no usar generalidades como: “Porque nunca lavas tus platos después de ti mismo”; en su lugar, podemos decir: “Acordamos que lavarías los platos todos los viernes. Hoy fui a la cocina y vi un montón de platos sin lavar. Lamento mucho que no estés cumpliendo con nuestro contrato “.

3. La asertividad es mucho más que decir “No”. Es el arte de decir “No” cuando “No” se preocupa por nuestros sentimientos y necesidades. Sin embargo, para poder hacerlo, primero hay que estar en contacto con ellos, y en segundo lugar, poder nombrarlos, y así distinguir entre enfado e irritación o enfado, frustración de tristeza, etc.

En la negativa asertiva, siempre declaramos la verdadera razón por la que nos negamos junto a la palabra “No”; sin dar explicaciones.

Por ejemplo: cuando no queremos ir al cine con una amiga cercana, podemos decirle: “Lamentablemente, hoy no puedo ir al cine contigo. Tengo una gran limpieza planeada. Me encantaría ir contigo mañana a ver esta película. Agregamos la última oración solo cuando realmente queremos salir juntos o si queremos cuidar una relación.

Al rechazar, vale la pena recordar en primer lugar que estamos rechazando una solicitud específica, no una persona; si no sabemos qué responder, porque sucede así, es bueno darse tiempo para pensar y decir: “Necesito pensarlo un momento. Te lo haré saber más tarde.

4. El comportamiento asertivo construye nuestra autoridad a los ojos de los demás, porque significa que somos conscientes de nuestros sentimientos y necesidades, los respetamos y somos honestos con nosotros mismos. Además, es una buena introducción para poder dárselos a otros.

Las relaciones de las personas respetadas se basan en gran medida en ser asertivo, es decir, el derecho a expresarse siempre y cuando no lastimemos a los demás. Una persona asertiva puede establecer límites sin traspasar los límites de los demás. Es como si ya hubiera viajado del lugar: “Lo que otras personas piensan / dicen de mí” al lugar: “Soy lo suficientemente bueno. Estoy bien”.

5. Por último, pero no menos importante. No ser asertivo está intrínsecamente relacionado con la baja autoestima. Las personas asertivas saben lo que quieren, logran honestamente sus metas, comunican claramente sus sentimientos y necesidades, no manipulan ni andan por las ramas. No solo pueden criticar de forma constructiva, sino también aceptar las críticas. Y para eso necesitas autoestima. La asertividad siempre comienza en nuestra cabeza, es decir, del diálogo interno que mantenemos entre nosotros. Miles de pensamientos, en gran parte inconscientes, fluyen por nuestra mente y, como se repiten con frecuencia, actúan como una profecía autocumplida. Lo que tenemos en mente es, por así decirlo, la forma primaria de comunicación; antes de que aprendamos a comunicarnos con los demás, vale la pena observar la forma en que nos comunicamos con nosotros mismos: por qué criticamos, qué palabras usamos, si estas palabras pertenecen a una persona o personas importantes para nosotros (por ejemplo, padres, abuelos, profesor, formador). A menudo, sin saberlo, repetimos las palabras de los demás y nos dirigimos a nosotros mismos de manera ofensiva, lo que, desafortunadamente, es un punto de partida débil para ser asertivos.

Te puede servir de mucho complementar esta lectura con este post: Autoconciencia: ¡Tu mejor inversión en la vida!

Ir arriba