Hola, muchas gracias a todos por conectarse a «Andrietti Late Show», segunda temporada. Mi nombre es Ivonne Andrietti y en esta oportunidad tenemos el placer de entrevistar al famoso dúo La Sociedad. Hace 26 años iniciaron su carrera y hoy regresan para retomarla, tanto con nuevas canciones como con sus grandes éxitos.
Entrevista al dúo "La Sociedad"
Ivonne: Buenas tardes, Daniel y Pablo. ¿Cómo están?
Daniel / Pablo: Hola, Ivonne, ¿cómo estás? Un gusto saludarte.
Ivonne: Bien, gracias. Chicos, ¿por qué después de 26 años deciden retomar su carrera como dúo? ¿Y cómo fue esta primera instancia? Porque yo me imagino que, a lo mejor, uno de los dos llamó al otro y le dijo: «Oye, amigo, tenemos que retomar nuestra carrera porque, pucha, ya llevamos mucho tiempo sin cantar juntos», y también saber qué es lo que le dijo el otro al otro lado.
Pablo: Claro, sí, fue un poco eso. Hablamos y lo que pasa es que se cumplían 30 años desde el estreno de «Nada quedará», que es una de nuestras canciones fundamentales, una de las canciones que cambió toda la carrera de lo que es La Sociedad.
Cuando salió «Nada quedará» a la radio y el video, fue una canción que causó mucho impacto, que sonó mucho en las radios de Chile en los años 90; nos permitió también salir de nuestro país. Es una canción que funcionó en todo el Cono Sur. Sonamos muy fuerte en Argentina, en Colombia, en Ecuador, en Perú… Todo el Cono Sur muy fuerte.
Así que nos cambió todo. Nosotros habíamos sacado un disco ya, que fue el primero, que se llama Misterios, donde estaban canciones como «Yo te quiero», «Un amor no termina así» o «El club del chao», que habían tenido muy buena rotación y que nos habían permitido presentarnos con La Sociedad acá en Chile.
Pero cuando salió el segundo disco, que se llamó Dulce y Fatal, «Nada quedará» fue el primer sencillo que salió de ese álbum y esta canción sonó muy fuerte; nos cambió la carrera y nos cambió la vida también porque nos puso a trabajar con un ritmo muy intenso.
Así que habían pasado 30 años y hablamos con Daniel y dijimos: «Bueno, es un súper buen momento como para hacer un regreso, ¿no? Un reencuentro». Pero también un reencuentro con nuestro público. Sentimos que era un bonito momento reencontrarnos para celebrar los 30 años de «Nada quedará», que es una canción emblemática de La Sociedad, sin duda.
Daniel: Sí. Lo bueno es que somos dos, no somos una banda numerosa, y finalmente todo se dio de manera muy fluida, tomando café, conversando y, finalmente, lo que dice Pablo: celebrar estos 30 años de «Nada quedará» era un buen motivo para nosotros y para el público.
Y hoy día, bueno, ya estamos absolutamente orientados a desarrollar nuevamente La Sociedad en el 2026 con giras, con nuevas canciones, desde muchos ámbitos distintos para que no solo sea un regreso que tenga que ver con la nostalgia y el recuerdo —que es fundamental en el espectáculo—, sino que también poder, a través de nuevas canciones, incorporar además a un público que no nos conoció, que no nacía, a lo mejor, en los 90.
Ivonne: ¿Ustedes se habían visto en estos 26 años?
Daniel: Yo solo veía a Pablo por fotos, lo buscaba en Facebook y lo seguía de manera silenciosa, sin que él lo supiera, digamos, con otro nombre. Con perfil falso, «Clarita» me llamaba, jajaja (broma).
Eh, bueno, no tanto como hubiésemos querido. Pablo vivió muchos años fuera de Chile. Luego yo me vine a vivir a Valdivia. Pablo vive en Santiago ahora. Y evidentemente que eso también es parte importante de esta vuelta: es también recuperar nuestra amistad, nuestra relación que nace desde muy jóvenes, desde muy niños en el colegio.
Entonces, evidentemente, no es solo recuperar lo artístico —que ya es sublime desde muchos puntos de vista—, sino que también es volver a reencontrarnos nosotros en una etapa muy distinta, ambos cincuentones, con hijos, en otra etapa de la vida, donde sin duda uno empieza también a valorar más las cosas que se vivieron de jóvenes de manera tan acelerada.
Hoy día, a lo mejor, ya tenemos esa pausa que nos permite valorar, nos permite emocionarnos y agradecer el poder estar, primero, vivos —si no, no podríamos juntarnos—, y también musicalmente estar todavía al 100% para poder montar un espectáculo moderno a través de esta historia y de estas canciones. Así que, sin duda, el público de La Sociedad va a estar súper contento con lo que vamos a ofrecer.
Ivonne: Por supuesto que sí. Yo les preguntaba porque la primera vez que se juntaron ahora para el regreso del dúo, me imagino que afloraron algunos recuerdos; no sé, se acordaban de algunas «tallas» que a lo mejor les pudieron haber sucedido.
Pablo: Sí, por supuesto. Hay muchas cosas. Volver a encontrarnos con Daniel ha traído a la memoria sobre todo el comienzo. Daniel se preocupó de mantener unas referencias que teníamos por ahí, unas ideas que nosotros, cuando escribíamos canciones, grabábamos con la guitarra en una cassettera chiquitita, y Daniel guardó esos casetes.
Estamos en esa etapa de redescubrir esas primeras canciones que, lógicamente, imagínate: teníamos 15 años. Han pasado 40 años desde que hicimos esas primeras canciones. Entonces, estamos en modo nostalgia definitivamente porque es bonito recordar; es como volver a esos momentos.
Ha pasado mucho tiempo. Ahora tenemos mucha más experiencia musical, tenemos más oficio, tenemos muchas cosas, pero a lo mejor hemos perdido también un poco eso que teníamos en ese tiempo, ¿no? Cuando teníamos 14 o 15 años y escribíamos canciones, teníamos una pureza, una inocencia, una ingenuidad que ahora, definitivamente con el tiempo, se va perdiendo, ¿no? Se va transformando en otras cosas también.
Uno va viviendo un montón de cosas y en esa época no. Entonces, de verdad que estamos bien emocionados. Yo estoy por estos días trabajando acuciosamente en rescatar un poquito todas esas canciones, en elegir un poco todo ese material, porque hay mucho material inédito que nos tiene bien ocupados. A mí me tiene bien ocupado, pero me tiene bien contento también el estar haciendo este trabajo de rescatar un poquito nuestros comienzos, porque definitivamente era distinto a lo que somos nosotros ahora.
Yo sé que Daniel ha tenido una carrera exitosa como compositor y como solista también. Yo también he escrito canciones, he producido discos para otra gente, pero a estas alturas, con toda la experiencia, yo siento que a lo mejor extrañamos un poquito esa inocencia que teníamos en los comienzos de La Sociedad.
Ivonne: Me imagino que cuando revisan las canciones —porque tú me dices que están desde hace mucho tiempo, desde cuando ustedes cantaban hace 26 años—, ahora escucharán alguna y dirán: «¡Oh, lo que cantábamos en ese tiempo!».
Daniel: No, ni siquiera. Yo creo que lo más lindo para ambos ha sido que, si bien yo me preocupé de guardar mucho ese material, tampoco lo estaba escuchando; por lo tanto, hemos ido descubriendo ahora, en esta vuelta juntos, canciones que ninguno de los dos recuerda.
Son sorpresas lindas porque, finalmente, son canciones que hicimos, y posiblemente la mayoría las hicimos juntos. En esa época componíamos más juntos que separados. Y como dice Pablo, pertenecen a un momento muy mágico de nuestra vida, donde componer era jugar.
Hoy día somos dos profesionales. Pablo es humilde, pero ha tenido una carrera como compositor y como productor exitosa, sobre todo en el extranjero. Por lo tanto, ninguno de los dos tiene más motivación que recuperar esa cosa entretenida de cantar con tu amigo.
La gracia es que en La Sociedad Pablo se pone a tocar la guitarra, yo canto y ya sonamos a lo que la gente recuerda. Esa esencia, gracias a Dios, se mantiene. Pero en estas canciones y en ese trabajo hermoso que está haciendo Pablo, evidentemente hay un valor enorme en recuperar ese material perdido y que reúne todo lo que hizo que nuestras canciones quedaran en el público. Yo creo que hoy día podemos hacer grandes canciones, pero esa inocencia es imposible de recuperar hoy. Imposible.
Ivonne: Sí, porque uno a los 15 años de edad igual es chico po.
Daniel: Sí. Mira, yo creo que lo único que no nos pasa es en las canciones, como que algo había en ese entonces que teníamos esta… ¿cómo decirlo? No pensábamos mucho.
Nosotros hacíamos lo que nos salía en el fondo, lo que creíamos que estaba bien, y hoy día cuando yo escucho esas canciones, pucha, tienen esa cosa que es tan entretenida. Si tú escuchas los discos de La Sociedad, no hay dos discos que suenen parecidos.
Cada disco era un mundo distinto que tenía que ver con la etapa que estábamos viviendo, con los discos que estábamos escuchando. Era todo súper inocente, pero también todo súper honesto. Yo creo que no hemos perdido esa honestidad, pero sí, como dice Daniel, claro: somos dos caballeros de más de 30 años de carrera a los que contratan para hacer canciones para otros artistas. Lógicamente no es lo mismo.
Yo creo que escucharnos hablar en esa época sí nos da más risa y un poco de vergüenza. Pues las voces son otras, la forma de hablar es distinta. A mí me ha impactado escucharme hablando ya grande de treinta y tantos y ahora que tengo 53; a los treinta y tantos no hablo ni parecido a como hablo hoy día.
Es mucho lo que uno va cambiando y, claro, el humor, la personalidad también; y uno se atrevía a hacer cosas que ahora a lo mejor no harías. Y eso da como un poco de vergüenza, pero yo creo que es gracioso. Es como los peinados, la ropa; uno ve cómo se vestía antes y también da risa.
Ivonne: Pero no es necesariamente una vergüenza de que uno haya hecho algo mal, sino que uno dice: «¡Qué era infantil!».
Daniel: La vergüenza de la juventud; es de lo que uno tiene vergüenza finalmente. Es eso. Yo creo que con Pablo sí como que en general nos hemos vestido bien parecido siempre, ¿no? No hemos cambiado mucho el pelo tampoco. Yo, el pelo largo o pelo corto, pero como que hemos sido unos clásicos desde siempre. Nacimos viejos. Sí, porque ahora recuperamos una foto muy antigua.
Ivonne: Pero son súper jóvenes.
Daniel: No, pero digo por la forma de vestirnos; cuando éramos niños ya nos vestíamos parecido a como nos vestimos ahora. Yo con la ropa de mi papá, pero parecido.
Ivonne: Ustedes me hablaban de que «Nada quedará» cumple 30 años. Yo he investigado y he visto que nuevas generaciones la corean y la cantan, prácticamente, a todo pulmón. ¿Qué sienten ustedes cuando ven que una persona de 20, 25 o 30 la canta, sintiéndola tanto en su corazón?
Pablo: Se siente muy bonito, mucha emoción, una alegría y un orgullo también el estar traspasando generaciones. Bueno, ya partimos en Concepción, estuvimos en Talca también en este reencuentro, estuvimos en Alto Hospicio y llega mucha gente joven también al concierto de La Sociedad porque vienen acompañando principalmente a sus papás.
Porque yo creo que es el mismo fenómeno que hemos vivido todos nosotros: a mí me encanta Salvatore Adamo porque mi mamá lo escuchaba todo el día, y así con Camilo Sesto o Franco Simone, cuyas canciones uno se sabe porque las escuchó desde siempre.
Yo creo que eso es un poco lo que estaba pasando con La Sociedad. Han pasado 30 años de «Nada quedará», lógicamente, se ha seguido escuchando en las casas, y eso es lo más emocionante. A esta altura uno valora mucho ese legado. Cuando uno parte y empieza a hacer canciones…
Cuando hicimos las primeras canciones con Daniel, solo queríamos sonar en la radio; ese era como un sueño. Pero imagínate, han pasado 40 años desde que hicimos esas primeras canciones y se siguen escuchando. Entonces ahora uno dice: «Oye, de verdad que construimos algo bonito, algo sólido, siendo tan niños, siendo tan ingenuos a lo mejor en muchas cosas, teniendo tantos defectos». Hacíamos todo por instinto, no teníamos una preparación, todo lo aprendimos; La Sociedad fue nuestra escuela también.
Entonces ahora miramos para atrás y decimos: «Oye, qué bueno lo que hicimos». De verdad que estamos bien contentos y orgullosos. Ahora que, además, a las nuevas generaciones les guste la música de La Sociedad, de verdad que uno, como compositor principalmente, no puede pedir nada más que eso.
Ivonne: Ustedes mencionan que hoy vuelven con más experiencia y una perspectiva distinta. ¿Cómo se ve reflejada esta madurez en su forma de ver y hacer música y en la forma en que van a plantear sus shows en los escenarios?
Daniel: Yo creo que, principalmente, el cambio es que hoy día desarrollar un espectáculo para regresar como La Sociedad es trabajar sabiendo que hay un público que está expectante de vivir esa experiencia.
Cuando uno es más cabro, está soñando con ganar un público. Hoy día que estamos más grandes, uno sabe que hay un público que ha estado esperando quizás muchos años a que nosotros volviésemos a cantar en vivo.
Hay público que conoce nuestra música por los discos, pero que nunca nos ha visto tocar en vivo. Yo creo que la propuesta de hoy, a diferencia de la de los 90, tiene que ver con que la tecnología actual no existía; en los 90 no había pantallas ni visuales.
Por lo tanto, estamos incorporando toda esa tecnología a este nuevo espectáculo y estamos haciendo un concierto de vuelta pensando en nuestro público, pensando en los más fanáticos.
Estamos cantando los sencillos más famosos de todos los discos de La Sociedad, que finalmente terminan siendo cerca de dos horas de espectáculo para que el público realmente pueda disfrutar e irse cantando las canciones que quiere escuchar.
Pero esto recién comienza. La idea es, evidentemente, con el tiempo ir generando otros conceptos de gira donde quizás también toquemos canciones que son parte de los discos pero que no fueron tan reconocidas en radio.
La idea es mantener La Sociedad viva. Ahora nosotros ya nos vamos a hacer cargo responsablemente de eso y trataremos también de incorporar una nueva etapa artística, porque somos ambos súper productivos y compositores. Imposible que no queramos hacer nueva música.
Ivonne: Yo me acuerdo de que ustedes fueron muy, pero muy famosos. Sonaban en todas las radios, estuvieron en el Festival de Viña del Mar, estaban en TV, estaban en todos los medios de comunicación. Con decirles que yo en ese tiempo vivía en otra comuna y una vecina mía pasaba del colegio cantando «Nada quedará», todos los días a todo pulmón, por afuera del pasaje. Ella se llama Alejandra Beltrán, para que le mandemos un saludo.
Daniel: ¡Alejandra! Gracias, Alejandra.
Ivonne: Después ustedes deciden terminar. Igual me acuerdo de que fue un poco abrupto. Me gustaría saber, ¿por qué decidieron terminar en su máximo «peak» de la fama? ¿Y también si después, mirando hacia atrás, en algún minuto dijeron: «Pucha, la embarramos»?
Pablo: Está muy buena la pregunta. ¿La embarramos, no? (se rien y bromean).
De verdad. Yo creo que uno inevitablemente, si mira para atrás, dice: «esto lo pude haber hecho distinto». A veces uno también dice: «no debería haber tomado esta decisión». La vida es así.
Uno va creciendo y vas haciendo cosas de las que a lo mejor después no es que te arrepientas, porque de cada fracaso uno va construyendo un éxito. Pero definitivamente creo que todas las cosas pasan por algo.
Disfrutamos mucho la etapa de La Sociedad, lo que pasa es que fue una época muy intensa. Desde que salió el primer disco no pasó mucho tiempo y empezamos a sonar muy fuerte con «Yo te quiero»; empezamos a girar con la banda. Después salió Dulce y Fatal, «Nada quedará» y ya nos consolidamos. Después salió El camino de los sueños, después Corazón Latino… estuvimos en el Festival de Viña del Mar.
Fuimos prioritarios para toda Hispanoamérica por BMG. Hicimos una promoción muy fuerte por España, Estados Unidos, Puerto Rico, Brasil. Fue un periodo súper intenso. Fueron 10 años concentrados así. Daniel y yo partimos súper jóvenes; antes de que empezara La Sociedad a sonar, ya habíamos estado mucho tiempo escribiendo canciones, crecimos juntos.
Lógicamente se produce también un cansancio, un querer hacer otras cosas. Uno va creciendo como compositor y productor y te das cuenta de que puedes hacer otras cosas y que a lo mejor el tiempo que le dedicas a La Sociedad no debería ser todo.
Pasaron un montón de cosas. Nosotros estuvimos en México y yo personalmente, cuando fui, sentí un llamado para escribir canciones y trabajar allá. Vivimos a concho lo que fue La Sociedad, lo pasamos súper bien, pero se produjo un cansancio.
Daniel tenía sus proyectos, quería hacer su carrera solista, yo también tenía mis proyectos; así que de la mejor forma, en el peak de nuestra carrera, decidimos parar.
Eso también era bonito, porque hubiese sido triste empezar un declive y decir «pucha, ya no pegamos como antes». Todo lo que hemos hecho con Daniel fue siempre de mucho sentimiento y sinceridad.
Cuando decidimos darnos un receso, tampoco pensamos mucho en las consecuencias o en si la embarramos; simplemente lo hicimos porque era lo que en ese momento había que hacer. Pero terminar con La Sociedad nos hizo vivir otras cosas fundamentales. Si no hubiésemos terminado, a lo mejor yo no me hubiese ido para Estados Unidos o no hubiese trabajado en México.
Yo no me arrepiento de nada que haya hecho con el corazón. El hecho de que estemos de vuelta habla de que siempre hay una conexión. No podríamos estar juntos si tuviésemos algún tipo de problema. Siempre hay un amor y un respeto demasiado grande. Cuando nos subimos a un escenario, todo fluye.
Daniel: Tal cual. Ha servido para echarnos de menos, sin duda. Así que hoy día estamos disfrutando más que nunca por lo mismo, por tantos años de ausencia. Estamos regaloneando con un equipo y una banda increíble. Los shows que hemos hecho han sido súper emocionantes; hay que aguantarse las ganas de no llorar.
Ivonne: ¿Tienen pensado lanzar un nuevo disco con estos nuevos temas inéditos?
Pablo: Sí, tenemos muchos proyectos y planes. Hay mucho material inédito; yo creo que hay por lo menos unas 50 canciones que están ahí esperando salir. Es un buen momento para mostrar algo nuevo. Es como volver a lo mismo, pero te digo que uno se pone viejo, maduro, hemos vivido muchas cosas. Pero escuchar esas primeras canciones… Uno dice: «Yo no podría hacer una canción así en estos momentos». Nosotros ahora tenemos experiencia, tenemos herramientas que no teníamos antes, pero esas canciones de verdad a uno lo emocionan porque tienen una sinceridad e ingenuidad que no tienes a los 55.
Gira de La Sociedad, próximas fechas:
Junio
- Viernes 5: Concepción, Salón Casino Hotel MDS.
- Jueves 25: Arica, Hotel del Valle.
- Viernes 26: Iquique, Hotel Ox.
- Sábado 27: Antofagasta, Teatro Municipal.
- Domingo 28: Calama, Teatro Municipal.
Julio
- Jueves 9: Copiapó, Hotel (por confirmar recinto específico).
- Viernes 10: Coquimbo, Hotel Enjoy.
- Sábado 11: Viña del Mar, Hotel Enjoy.
Septiembre
- Primeros días: Temuco (Próximamente más detalles).